A menudo escuchamos en entrevistas como los políticos aseguran entender la crispación de lo que ellos llaman ‘la calle’ y se defienden como pueden de la creciente antipatía entre la población. El descredito ha ido en aumento según negaban una crisis en la que ya estábamos inmersos. En un escenario de peli de zombis con paisajes fangosos aparecen en escena una minoría, aquella que no era útil votar y hablan por primera vez en primera persona, dejan a un lado la tercera, el cómodo os recortaren para hablar de me adaptare.
En numerosas ocasiones he oído decir que estos partidos mantienen la ideología porque nunca han estado en el poder. Ayer decidieron que no era justo ese suplemento de pensión que supone un 10% de su sueldo, y renunciaron a él. Me da pena la poca repercusión que está teniendo en los medios de comunicación, me reafirma la ‘cara’ por no utilizar otra expresión que tienen el resto de compañeros y compañeras del hemiciclo; porque digo yo, si estos 4 gatos cuyo escaño es más que inestable en el transcurrir de las elecciones, se lo pueden permitir cómo es posible que los ‘grandes’ no puedan.
Antes mentaba que los medios de comunicación apenas hicieron eco de este suceso, una manita de vez en cuando para avergonzar a la gente no nos vendría mal. No les culpo, el Sr. Mas centralizo la atención, como lleva siendo habitual las últimas semanas. ¿Se puede ser más ruin que anunciar las medidas estupendas para paliar la situación actual (ya se sabe con menos poder adquisitivo ciudadano la economía se va reactivar), al día siguiente de las elecciones? Y lo peor, votantes de CIU… ¿seguiréis teniendo pérdidas de memoria a la hora de votar en las siguientes elecciones? O ¿es que jugar sucio tiene premio?
Cuando se darán cuenta de que el pueblo no es tonto, ya sé que después de los resultados electorales esta sentencia suena a chiste. Somos conscientes de que hay que apretarse el cinturón pero precisamos señales, digamos que somos como los niños, necesitamos aprender mediante el ejemplo. Empiecen por arriba, ya verán como los de abajo si tenemos esa capacidad para solidarizarnos. Lo entiendo, en los maravillosos colegios privados sólo les enseñaron a ser exitosos/as, nunca nadie osó a mostrarles como perder, pero he aquí donde estriba la diferencia que les hará pasar a la historia, que ese hambre de fama no les nuble, sólo hace 3 años que Bush dejó el poder y ya es el presidente de EEUU peor valorado de la historia, de verdad desean competir con él?
No hay comentarios:
Publicar un comentario