Cuando alguien chilla en una discusión es que carece de argumentos suficientes para mantener su postura. Si las cosas se imponen es que no se tiene la capacidad de educación o adoctrinamiento necesario para que se dé por hecho que no se debe, por supuesto, todo enmarcado dentro del sentido común. Si pides algo fuera de esta lógica lo normal es que se te rebelen, ¿qué hacer para que te sigan la corriente en esos duros momentos?: Disciplina de partido. Uno es libre hasta que le recuerdan gracias a quién está ahí. Tu integridad y honestidad moral esta medida por tus aspiraciones a llegar a fin de mes, tenemos ejemplos múltiples en el sistema bipartidario español, la izquierda no se libra, en las últimas elecciones extremeñas vimos como sancionaron a los miembros de IU por dar su voto al PP.
Se rumorea que Celia Villalobos es una de las políticas en activo que más veces ha pagado multas a su partido, con los matrimonios gays no lo dudo y manifestó su apoyo lo que le supuso una sanción cuantiosa, en el caso de la ampliación de la ley del aborto, se ve que iba más justa de pelas y opto por ausentarse, en su CV también está el hecho de ser la mujer del gran hombre que inventó la frase: ‘Váyase, Sr. González’, pon un asesor en tu vida. Lo que está claro que no se la puede negar es que es una mujer integra, pertenece a un partido pero no ha hecho un juramento medieval ni nada por el estilo.
Todo este rollo es para comentar que cada vez que un partido pide el comodín de disciplina de partido sé que mi voto siempre seria contrario. En este caso con más énfasis, ahora que Zapatero sabe que es historia, pretende ganar su minuto de gloria en estos últimos días de mandato modificando la constitución y por raro que parezca cuando hablamos del libro magno, el PP está de acuerdo, da muuuuucho miedo. Pretenden poner un techo, los españolitos y las españolitas estamos cansados/as de los techos que nos afectan a todos/as queremos medidas que impliquen un recargo a aquellos/as que se comieron el pastel.
Yo nací en democracia hace ya algunos años, todavía nadie me ha preguntado si quiero una monarquía o prefiero una republica ni hay visos de que esto suceda, me dijeron que todos éramos iguales pero parece que tendré que ver como sube el Borbón por el mero hecho de tener genitales masculinos, pero claro para esto no tocamos la constitución.
Sin embargo, sí que la modificaremos para evitar que el gasto se desmadre, para decir que pese a que sabemos que este sistema de tuberías tiene fugas por todas partes, tendremos un máximo de gastos. Se trata de una cuestión de educación de libertades, puedes aleccionar a los tuyos, hablarles de que el dinero que circula por sus manos es de todos y para todos y por tanto tienen que administrarlo como si fuera suyo pero sin meterse tanto en el papel, no hace falta que después se lo queden o se lucren jugando con él o puedes asustarles ‘gritándoles’ que ya no les darás más y como tu palabra es poca cosa te avalará la Carta Magna. Como les decía hay varias formas de educar a un ser humano chillándole o explicando todo con argumentos pero parece que los dos partidos prefieren gritar y amenazar a que no te compro nunca nada más y vas a papá.
No me gustaría transmitirles una sensación errónea, me ha quedado una entrada triste y negativa, por supuesto que hay políticos bien educados que tienen clara su opinión y la difunden, que no temen pagar por decir lo que piensan, ahí tenemos a Antonio Gutiérrez que ahora parece que desea desmarcarse del circo; a Borrell que pese haber sido convenientemente alejado de la fuente del conflicto, mandándole fuera, sigue manifestando su disconformidad; a Uxue Barcos, a Pimentel, un hombre que dejo las mieles de un ministerio porque era incapaz de seguir la disciplina de su presidente; al desaparecido, cuánto se le echa de menos, Labordeta…
Ya saben la Esperanza es lo último que se pierde y sino díganselo a los madrileños.